lunes, 5 de agosto de 2013

Renoir

Renoir es un escaparate de belleza constante. Vivimos la pasión y el arte, dos conceptos que se ligan a través de toda la película y te acompañan junto a esos bellos paisaje de Francia y la fragilidad del ser humano reflejado en la joven Andrée. 


Película de ritmo pausado en la que no sucede demasiado y al mismo tiempo cuenta muchísimo. Narra la historia del célebre pintor Auguste Renoir y su hijo Jean Renoir, famoso cineasta, y cómo sus vidas cambian con la llegada de la Andrée, modelo del pintor. Sin grandes puntos de giro, te cuenta las relaciones que se establecen entre los personajes: refleja un momento de sus vidas, el momento en que se encuentran. No obstante, si miramos más allá, Renoir nos habla de un trágico contexto histórico de guerra, la mágica experiencia del primer amor, el drama de una familia rota y la crudeza de una enfermedad que te limita a hacer aquello que amas. Trata y expone los sentimientos de sus personajes de un modo sencillo pero lleno de fuerza y verdad. 

Tal vez no es una obra maestra pero consigue su objetivo y durante un momento nos hace ser partícipes de esa belleza expuesta en todas sus formas. Debes ser amante del cine francés para poder apreciar esta película como se merece pero sin duda animo a que vayas a verla a partir de 9 de Agosto. 


Alba Guillén

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