Sobrevalorada. Mucha droga y sexo para llamar la atención y
poca elaboración de la trama. Un actuación brillante de Leonardo Di
Caprio y mucha paja que poco aporta que alarga la película hasta hacerse algo
repetitiva. Buen final.
Que
Scorsese ha vuelto al lugar de donde nunca debió salir. El único problema es
que al final el personaje de Dicaprio puede generar simpatía por lo
"divertido" en lugar de la crítica severa que merece.